Los fantasmas de Daehak-ro
대학로 귀신들
The Ghosts of Daehak-ro
¿Quién cambiaba los diálogos entre bastidores? La declaración de un exactor ante un detective abre paso a una representación mucho mayor, escenificada en salas de inversores, una campaña electoral y una guerra de opinión en internet.
Sinopsis
La novela empieza en una comisaría, donde Seo Dong-gyu declara como testigo ante un detective. Lo que parece al principio una memoria personal no deja de ampliarse.
Dong-gyu se vio arrastrado al mundo de una pequeña compañía de teatro de Daehak-ro, el barrio teatral de Seúl, todavía tambaleante por la pandemia. Cuanto más se acerca a sus actores, más se adentra en una vasta función representada en el mundo real: el negocio de las startups y la inversión, la planificación y la construcción de imagen de una campaña electoral, y la intrincada maquinaria de la manipulación de la opinión en internet.
Los «fantasmas de Daehak-ro» no son espectros. Son actores que perdieron sus papeles en el escenario y recibieron otros nuevos en el escenario de la realidad. Estructurada en dos actos, la novela sube y baja como un telón, y hasta el final el lector duda de qué es teatro y qué es real.
Por qué funciona en pantalla
- Una sala de interrogatorios: un exactor empieza a prestar declaración ante un inspector. Toda la historia es esa declaración, y el espectador ocupa hasta el final el asiento del jurado, decidiendo a quién creer.
- Al mediodía, copas con panceta congelada en Daehak-ro; de noche, un Ballantine's de cuarenta años en un ático de Gangnam. Actores que perdieron su escenario con la pandemia se mueven entre los dos mundos.
- Sus nuevos papeles: presentaciones de startups a inversores, la construcción de imagen de una campaña electoral, una granja de troles. La actuación teatral se convierte, literalmente, en una técnica de poder.
- Construida como una obra de teatro, con un prólogo y dos actos, sus títulos de capítulo (Declaración, Sin tomas falsas, Audición, Método, VC, Bastidores) funcionan como lista de episodios. El autor la llama el testimonio de los «fantasmas» que vio rondar a los poderosos de la empresa y la política.